jueves, 4 de febrero de 2010

La fiesta


Llegó un poco tarde a la fiesta de su amiga. Llegaba como sin ganas, un poco aturdido por alguna noticia no del todo buena y se alegró de verla. Había bastante gente, algunos desconocidos para él. Se acercó y le dijo al oido:

-Parece que aquí sobra algo de gente.

Ella se sonrió y cogiéndole del brazo le contestó

-Aquí no sobra nadie, aquí faltabas tú, lo que me tengas que contar lo haces mañana.

Y se pusieron a bailar.

Siempre se puede


Era un lunes como otro cualquiera, camino del trabajo, y en el autobús los bostezos de siempre. De fondo la radio del conductor con las noticias matinales confundiéndose con el ruido del motor. Abrió el libro por la página de la noche anterior y se puso a leer casi entre legañas, apenas acababa de soltar las sábanas y tomar el café rápido. Casi sin querer escuchó la conversación de las dos muchachas sentadas justo a su lado. La amargura y la tristeza de las palabras de una de ellas era lo que le había hecho arrimar el oído. No acertaba a adivinar bien de qué se trataba, pero pensó que cualquier tristeza es igual a las demás.
Llegó el momento de bajarse en la parada acostumbrada, sin saber muy bien porqué sintió la necesidad de hacer algo al pasar junto a aquella muchacha. De camino a la puerta del autobús la miró de frente asegurándose bien de que la muchacha lo atendía, la guiñó un ojo, y con el tono más cálido que encontró la susurró..."siempre se puede". Por la ventana, una vez abajo, pudo comprobar la sonrisa de la muchacha mientras se alejaba, y en sus labios repitiendo la frase que acababa de decir.

domingo, 31 de enero de 2010

Los dos tenores


Eran las fiestas del pueblo al final de la labranza. Tras arduas jornadas de trabajo las festividades se prolongaban durante toda la noche. Se cantaba, se bailaba, se reía. Aquella noche ya de última hora, dos labradores comenzaron a cantar canciones populares mientras bebían sus buenas jarras de vino. Y empezó a ocurrir que a más alto cantaba uno más subía su voz el otro. Continuaron un buen rato la disputa hasta rozar el absurdo y aturdir a la poca audiencia que quedaba...una muchacha les lanzó un gran jarro de agua...

-Mamarrachos...si os quedáis afónicos ¿quién cantará ,mañana?

Al regreso


Llovía, llovía mucho. Luis Pardo se disponía a tratar de visitar a su antiguo compañero. Lo fueron en el servicio militar, en la mina, y en el barrio, hasta que Luis tuvo que salir de todo aquello tras su divorcio. Cada rincón era nostálgico. Consiguió sobrevivir en la gran ciudad llevando un taxi y mil recuerdos. Había pasado la pensión religiosamente a sus dos hijos pero había preferido no verlos desde entonces, hubiera sido más duro para él, aunque tal vez con esa decisión no había pensado demasiado en ellos. Al llamar al timbre de su compañero supo que lo iban a recibir calurosamente, así fue. Aquello era un hogar como el que él tuvo que abandonar. Su compañero le puso al día de muchas cosas tras abrazos y café con pastas.Al final Luis le preguntó por su exmujer y sus hijos.

-Eso Luis, creo que será mejor que lo compruebes por tí mismo. Todos han crecido, pero si creo que algo no ha cambiado es que...te siguen esperando.

viernes, 22 de enero de 2010

el violín


En el cuarto de música cada noche tocaba su violín. Aquella noche era especial, debía tocar ténue, podría molestar el sueño del recién nacido. Al rato su esposa llamó a la puerta:
-Tócalo un poquito más alto, el pequeño no se duerme si no escucha bien las notas.

martes, 19 de enero de 2010

El retratista

Pascual entró en el estudio del retratista. Quería ser inmortalizado en un cuadro. Aquel hombre había sido el más recomendado, y si bien no era barato su trabajo, la ocasión bien merecía un homenaje.
De entrada el artista le pareció algo excéntrico. Los más inverosímiles objetos estaban esparcidos junto a lienzos y mezclas de pinturas.
-Bien ¿cómo desea que le haga el retrato?...- Pascual se quedó un poco entrecortado con aquella pregunta,
-Pues...¿al natural?- El artista soltó una gran risotada.
-Al natural sería tanto como que le retratase como me diera la gana, en ese caso no cobro. Si le cobro es para que quede usted retratado como mejor desee- Lo cierto es que Pascual estaba empezando a estar desconcertado.
-Sí hombre, no ponga esa cara. Puedo retratarle con enfado, con gentileza, con sobriedad, hasta con solemnidad...¿es que no lo tiene claro?. En su rostro hay mil matices y de todos ellos puedo destacar el que prefiera-
-Pues yo mismo...no sé... como soy realmente.
-Pero, ¿cómo voy a hacer eso si no le conozco... ?
Empezó a haber un tanto de tensión en el ambiente. A tal punto llegó la cosa, que Pascual decidió desistir y se marchó de aquel lugar entre disculpas.
Unos días más tarde contrató los servicios de un ilustre fotógrafo.

lunes, 18 de enero de 2010

El curandón


Llegó frente al enfermo y toda su familia, que le esperaban con impaciencia. Allí mismo desplegó toda su actividad, todos sus recursos concentrados en mil y un rito, hungüentos, brevajes, masajes... Giraba el cuerpo, lo ponía recto...así hasta casi dos horas. Tomó el dinero de la voluntad y se marchó.El caso es que, pasado todo ese tiempo, el enfermo fue recobrando el color, y pasados unos días estaba curado.

Un muchacho de la familia se acercó pasado un tiempo a preguntarle qué de todo aquello era lo que había conseguido la cura. El curandón le respondió sencillamente que no lo sabía.

-Pero probablemente habrá cosas que sean superfluas- indagó el muchacho sorprendido.

El curandón le explicó:

-Mira muchacho, de todo lo hecho sólo una o dos cosas le han curado, alguna le habrá complicado en algo, y la mayoría habrá sido inútil. Pero para averiguar qué ha hecho tal cosa hubiera tenido que probar a hacer unas y no otras con otras gentes. Eso hubiese supuesto que muchos de ellos hubieran muerto. Mi curiosidad no llega a tanto, eso se lo dejo a otros.

Al día siguiente el muchacho se convirtió en su aprendiz.

domingo, 10 de enero de 2010

Albures (introducción)

Actúo, pues, como el bisturí eléctrico de mi padre, que hería y cauterizaba la herida al mismo tiempo. Sueño a veces con una escritura que me hunda y me eleve, que me enferme y me cure, que me mate y me dé la vida-J.J.Millás (El mundo)




Cuando escojo un libro lo pienso mucho, lo medito, lo interrogo desde casi el principio. Si decido tomarlo como lectura habitará mi cuarto, mi mesilla de noche, sus ideas parecerán en mis conversaciones, en mis proyectos. Hablaré bastante con él, como con mi tío, mi primo o mi hermano. Algunas veces sólo le concedo unas páginas, como cuando alguien te presenta a otra persona, y hay o no hay química. Ahí se quedan muchos y pasan unos pocos. Sólo a veces, en pocas ocasiones descubro un compañero de viaje.

jueves, 7 de enero de 2010

La mujer más maravillosa


Valiente se empeñó en comenzar su búsqueda. Ni corto ni perezoso en cualquier conversación preguntaba por mujeres desconocidas, por cualquiera que pudiera tener algo encantador, algo que la hiciera especial. Después, con el mismo empeño se lanzaba a intentar conocerlas. Unas estaban cerca, otras bastante lejos, algunas prácticamente inaccesibles. A medida que iba conociendo iba descubriendo que todas encerraban una maravilla, aunque al final de su camino, sólo una de aquellas maravillas,además, era la suya propia.

sábado, 2 de enero de 2010

EL PEREGRINO


Se prometió andar y conocer. Para evitar acabar en galeras o en manicomios tuvo que dejar el ejército y visitar muchas abadías, únicos lugares donde el derecho de asilo es respetado. La humanidad, descubrió, no está en lo que se dice, sino en lo que se escucha y en lo que tantas veces se calla. El amor si no es a la vida misma carece de sentido. La patria sólo es aquella en la que se consigue el encuentro o la comunión, así como en la verdadera familia. El peregrino, si se le pregunta, contestará humilde, que lo único que aprendió realmente... es a caminar.

viernes, 1 de enero de 2010

LA CALMA


Donde se juntan ideas y alma.