domingo, 31 de enero de 2010

Los dos tenores


Eran las fiestas del pueblo al final de la labranza. Tras arduas jornadas de trabajo las festividades se prolongaban durante toda la noche. Se cantaba, se bailaba, se reía. Aquella noche ya de última hora, dos labradores comenzaron a cantar canciones populares mientras bebían sus buenas jarras de vino. Y empezó a ocurrir que a más alto cantaba uno más subía su voz el otro. Continuaron un buen rato la disputa hasta rozar el absurdo y aturdir a la poca audiencia que quedaba...una muchacha les lanzó un gran jarro de agua...

-Mamarrachos...si os quedáis afónicos ¿quién cantará ,mañana?

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