
Llegó un poco tarde a la fiesta de su amiga. Llegaba como sin ganas, un poco aturdido por alguna noticia no del todo buena y se alegró de verla. Había bastante gente, algunos desconocidos para él. Se acercó y le dijo al oido:
-Parece que aquí sobra algo de gente.
Ella se sonrió y cogiéndole del brazo le contestó
-Aquí no sobra nadie, aquí faltabas tú, lo que me tengas que contar lo haces mañana.
Y se pusieron a bailar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario